Me doy el gusto.
Si te escribo esta noche no es porque quiera intentar ver tu sonrisa en mis palabras, hablar contigo mediante comas y acentos, ni mucho menos querer besarte al releer cada línea, lo hago porque a veces uno se puede dar el gusto de suicidarse un momento sin perder el aliento.
A.R
No hay comentarios:
Publicar un comentario